El partido entre Inglaterra y Ghana finalizó con un empate sin goles, un resultado considerado histórico para la selección inglesa. Este empate representa el peor desempeño de Inglaterra en un Mundial, dada la calidad del equipo ghanés, que no es considerado un rival menor. A pesar de contar con una plantilla repleta de estrellas, Inglaterra no logró superar la defensa de Ghana. El encuentro, disputado el lunes por la noche, careció de goles por parte de ambos equipos. Analistas deportivos destacan que este resultado inesperado podría tener implicaciones significativas para el futuro de Inglaterra en el torneo. La falta de efectividad ofensiva fue la principal crítica hacia el equipo inglés tras el partido.