La selección de fútbol de Inglaterra se vio obligada a refugiarse en Kansas City debido a una alerta de tornado en la zona. La medida preventiva afectó también a las actividades programadas para los aficionados, incluyendo el cierre anticipado de un fan-fest. Las autoridades locales emitieron la indicación de permanecer en interiores para proteger a jugadores y seguidores. La alerta generó preocupación, pero hasta el momento no se han reportado incidentes mayores relacionados con el equipo inglés. La seguridad de todos los presentes fue la prioridad ante la amenaza climática. Se espera que las actividades se reanuden una vez que las condiciones meteorológicas mejoren.