Consejos locales en Inglaterra han expresado preocupación por la exhibición de la bandera de San Jorge en anticipación a la Copa Mundial. Argumentan que la bandera podría ser percibida como intimidante por los migrantes y generar un ambiente de hostilidad. Esta advertencia ha provocado un debate sobre el uso de símbolos nacionales y su impacto en la cohesión social. Las autoridades locales buscan equilibrar el apoyo al equipo nacional con la necesidad de fomentar la inclusión y el respeto. La decisión se basa en informes de residentes que se sintieron incómodos con la exhibición de la bandera. La controversia se suma a otras tensiones previas a la Copa Mundial, destacando la sensibilidad cultural en torno al evento deportivo. Se insta a la prudencia en la exhibición de la bandera para evitar posibles conflictos o malentendidos.