El partido entre Inglaterra y Croacia concluyó con una victoria inglesa por 4-2, tras un encuentro vibrante y con múltiples goles. La primera mitad terminó en un empate a dos, pero Inglaterra tomó el control en la segunda parte, incrementando su ritmo de juego. Durante un cuarto de hora, Croacia se vio obligada a depender de las intervenciones de su portero para evitar una mayor desventaja. Inglaterra logró marcar un gol adicional, sellando así su triunfo. Este resultado demuestra el potencial de Inglaterra en el torneo. El partido se destacó por su intensidad y la capacidad goleadora de ambos equipos. La victoria posiciona a Inglaterra como un contendiente serio en la competición.