La selección inglesa demostró una actuación dominante ante Francia en el partido por el tercer puesto de la Copa del Mundo en Miami, vengando su derrota en semifinales contra Argentina. El equipo de Thomas Tuchel impuso un ritmo arrollador, superando a la defensa francesa desde los primeros minutos. Inglaterra se puso en ventaja rápidamente con un gol espectacular del capitán Rice al minuto 3. El resultado se disparó en la primera mitad, llegando a un contundente marcador de 4-0. Este triunfo consolida a Inglaterra con la medalla de bronce y deja a Francia decepcionada. La victoria muestra la capacidad de reacción del equipo inglés tras el duro golpe de la semifinal. La intensidad del partido se sintió bajo el calor de Miami.