La selección inglesa derrotó a Croacia con un marcador de 4 a 2 en un encuentro lleno de emociones. El partido se mantuvo igualado durante la primera mitad, pero Jude Bellingham rompió el empate al inicio de la segunda parte. Harry Kane, Marcus Rashford y otros jugadores contribuyeron a la victoria inglesa, mientras que Croacia intentó una remontada que finalmente no logró concretarse. La actuación de Kane fue crucial para el resultado final. Este triunfo consolida la posición de Inglaterra en el torneo y deja a Croacia con la necesidad de asegurar puntos en futuros partidos. El encuentro se caracterizó por la intensidad y el juego ofensivo de ambos equipos.
