En un partido electrizante celebrado en Miami, Inglaterra venció a Francia 6-4, asegurando el tercer lugar en la Copa del Mundo. El encuentro se caracterizó por dos mitades contrastantes, con un dominio inglés marcado por un hat-trick de Bukayo Saka. Saka se convirtió en la figura clave del partido, liderando a su equipo hacia la victoria. Con este resultado, Inglaterra consolida su buen desempeño en el torneo. Kylian Mbappé, pese a la derrota, anotó dos goles, consolidándose como el máximo goleador del Mundial. El partido fue una demostración de habilidad y emoción para los aficionados presentes.