Una cláusula de escape en el sector energético podría proporcionar un alivio de mil millones de euros hasta 2028 para inversiones estratégicas. A diferencia de las subvenciones directas, esta medida busca una protección permanente para hogares y empresas frente a la volatilidad de los precios. El plan prioriza el desarrollo de infraestructura energética en las islas, incluyendo baterías y conexiones. Además, se fomentará la adopción de tecnologías eficientes en los hogares, como bombas de calor y calentadores solares. Esta iniciativa pretende reducir la dependencia energética y promover un futuro más sostenible. El enfoque se centra en inversiones a largo plazo en lugar de soluciones temporales. El objetivo final es asegurar un acceso más asequible y confiable a la energía para todos los ciudadanos.