El partido de béisbol del Mundial entre Corea del Sur y la República Checa, celebrado en el estadio de Guadalajara, México, evidenció una notable cantidad de asientos vacíos. A pesar de la supuesta "demanda sin precedentes" de boletos, numerosas localidades permanecieron desocupadas durante el encuentro. Las imágenes del estadio con asientos vacíos contrastan con las expectativas generadas en torno al evento deportivo. Las razones de esta baja asistencia no han sido oficialmente esclarecidas. Observadores sugieren posibles problemas de organización o distribución de entradas. El hecho ha generado sorpresa y cuestionamientos sobre la gestión de la venta de entradas para el campeonato mundial. La falta de público impactó la atmósfera general del partido.