La escasa asistencia en un partido de prueba del Mundial 2026 ha reavivado el debate sobre la política de precios de las entradas establecida por la FIFA. A pesar de anunciar una asistencia de 44,985 espectadores en un encuentro en la ciudad mexicana de Valle Hermoso, se observaron numerosas butacas vacías en el estadio. Esta situación contrasta con las cifras oficiales y genera cuestionamientos sobre la accesibilidad económica del evento. La FIFA había informado previamente sobre la alta demanda de entradas, lo que hace aún más llamativa la presencia de asientos desocupados. El incidente plantea dudas sobre si los precios establecidos están impidiendo que un sector de la afición pueda asistir a los partidos. La prensa local y los aficionados han expresado su preocupación por el posible impacto de estos precios en la atmósfera del torneo.