Un artículo reciente destaca la importancia de la participación no verbal en las reuniones virtuales, incluso cuando las cámaras están apagadas. La autora, Ruth Oji, describe una experiencia donde la falta de respuesta visual generó una dinámica incómoda durante una presentación. La situación cambió radicalmente con el envío de un simple emoji de pulgar hacia arriba a través del chat. Este gesto, aunque pequeño, sirvió como reconocimiento y fomentó la interacción. El artículo sugiere que estas señales de "cortesía virtual" son cruciales para mantener el compromiso y la comunicación efectiva en entornos digitales. Se enfatiza que la participación no siempre requiere visibilidad total, y que las herramientas de chat pueden ser valiosas para superar la barrera de la falta de contacto visual. La publicación original apareció en Vanguard News.