Emmylou Harris, acompañada por Red Dirt Boys, ofreció un concierto que se caracterizó por un viaje a través de la tradición del folclore estadounidense. La crítica del periódico *Dagens Nyheter*, Sara Martinsson, describió la presentación como una experiencia agradable pero quizás demasiado cómoda. Algunos números se percibieron como excesivamente placenteros, restando intensidad al conjunto. Aunque el espectáculo honra las raíces del género, la reseña sugiere una falta de riesgo o innovación. La actuación fue un recorrido nostálgico, evocador de lo clásico, pero carente de sorpresas. En general, se aprecia la habilidad de Harris, pero se señala una cierta complacencia en la ejecución. El concierto evocó un ambiente familiar para los amantes del folclore estadounidense.