Antiguos miembros de unidades policiales de élite, como el Raid, la BRI y el GIPN, han emprendido una misión solidaria. Estos profesionales dedican su tiempo de jubilación o sus periodos de vacaciones a visitar servicios de pediatría en diversos hospitales de Francia. Durante estas jornadas, se disfrazan de superhéroes para interactuar con los pacientes más jóvenes. El objetivo principal de estas "operaciones especiales" es devolver la sonrisa a los niños que atraviesan enfermedades. A través de este gesto, transforman su experiencia en seguridad en un apoyo emocional para los menores. El reportaje documenta el impacto positivo de estas visitas en el entorno hospitalario. De este modo, los ex agentes utilizan sus capacidades para crear momentos mágicos y de esperanza.
