Se han reabierto las investigaciones sobre el caso de Elisa Claps, una joven italiana desaparecida en 1993 y cuyo cuerpo fue hallado en 2010. Las nuevas pesquisas se centran en la búsqueda de posibles cómplices que pudieron haber ayudado al asesino, ya condenado. La familia de Elisa Claps ha expresado su deseo de que esta nueva etapa permita cerrar definitivamente esta dolorosa herida. Gildo Claps, hermano de la víctima, declaró que anhelan que se ponga "fin" a este largo sufrimiento. Las autoridades esperan encontrar nuevas pruebas que puedan esclarecer si hubo alguien más involucrado en el crimen. Esta reapertura del caso renueva la esperanza de la familia por obtener respuestas completas y justicia plena. Se busca determinar si el autor material contó con la colaboración de terceros.