Una tragedia ocurrió cuando una niña de 11 años perdió la vida en el río Támesis. El accidente sucedió después de que la menor intentara sumergir sus pies en el agua. Tras dos semanas de intensas búsquedas, las autoridades lograron recuperar el cuerpo de la pequeña. La investigación oficial determinó que la muerte fue accidental y se debió a la inmersión en aguas gélidas. No se encontraron indicios de criminalidad ni intervención de terceros en el suceso. Esta devastadora pérdida ha dejado a su familia sumida en el dolor y el duelo. El caso resalta los peligros de las corrientes frías en los ríos urbanos.