Una ONG malasia, Peka, ha expresado preocupaciones sobre la reciente transferencia de elefantes a Japón, alegando inconsistencias en la documentación relacionada con el envío. La organización cuestiona si el proceso cumplió con las leyes nacionales de Malasia y los compromisos internacionales del país en materia de conservación de la vida silvestre. Peka ha solicitado una investigación exhaustiva para esclarecer las discrepancias encontradas en los documentos de envío. La ONG busca determinar si se siguieron los protocolos adecuados y si la exportación se realizó de manera legal y ética. Las autoridades de Bukit Aman han respondido formando una fuerza especial para investigar las acusaciones planteadas por Peka. La investigación se centrará en verificar la legalidad del proceso de transferencia y asegurar el cumplimiento de las regulaciones pertinentes. El caso ha generado debate público sobre la exportación de fauna silvestre y la necesidad de una mayor transparencia en estos procesos.
