La convención del Partido Republicano de Texas contó con la presencia inesperada de una elefanta llamada Paige. El animal se convirtió rápidamente en el centro de atención del evento debido a su sorprendente aparición. Sin embargo, la situación tomó un giro incómodo cuando el elefante orinó sobre el suelo del recinto. Este incidente fue aprovechado inmediatamente por los adversarios políticos del partido. Miembros del Partido Demócrata calificaron el suceso como una "alegoría perfecta" de la situación actual de los republicanos. El episodio ha generado una ola de comentarios y burlas en el ámbito político. De este modo, un gesto animal terminó convirtiéndose en un arma de crítica partidista.