El aumento de los precios del combustible en Pakistán está impulsando la adopción de motocicletas y scooters eléctricos, especialmente entre las jóvenes. Mujeres como Esha y Sana optan por estos vehículos no solo por el ahorro económico, sino también por la independencia y seguridad que les ofrecen. Esha destaca que la resistencia a este cambio proviene del costo inicial, las preocupaciones sociales y la incomodidad que genera la autonomía femenina. La posibilidad de evitar gastos en combustible, que se han duplicado en el último año, y la facilidad de manejo son factores clave en la decisión de compra. Para muchas, estas motos representan una alternativa segura y práctica al depender de otros para el transporte. La creciente popularidad de los vehículos eléctricos se presenta como una solución a la crisis energética y un símbolo de empoderamiento femenino en el país.
