Investigadores europeos han desarrollado un sistema innovador para monitorear el envejecimiento de las baterías de vehículos eléctricos en tiempo real. Esta tecnología permite detectar fallos internos en las celdas de las baterías, incluso antes de que afecten el rendimiento del vehículo. El avance se centra en identificar problemas ocultos que podrían comprometer la seguridad y eficiencia de las baterías. La detección temprana facilita el mantenimiento predictivo, prolongando la vida útil de las baterías y reduciendo costos. Este sistema podría mejorar significativamente la fiabilidad de los coches eléctricos y fomentar su adopción masiva. Se espera que la tecnología se implemente en futuros modelos de vehículos y sistemas de gestión de baterías.
