El director interino de la Comisión Electoral Central de Corea del Sur, Wi Cheol-hwan, se enfrenta a crecientes llamados a la renuncia tras las irregularidades ocurridas durante las elecciones locales del 6 de junio. La controversia se centra en la escasez de boletas de votación en varios distritos electorales, generando dudas sobre la integridad del proceso. Wi Cheol-hwan ha rechazado las exigencias de dimisión, calificándolas de irresponsables, y ha prometido una investigación exhaustiva para esclarecer los hechos. El organismo electoral ha admitido fallos en la distribución y gestión de los materiales electorales. Se están revisando los protocolos para evitar que situaciones similares se repitan en futuras elecciones. La oposición ha criticado duramente la gestión de la comisión y exige responsabilidades. La investigación busca determinar las causas de la escasez y si hubo negligencia o intencionalidad en el manejo de las boletas.
