La ONU advierte que el fenómeno de El Niño podría impulsar a 50 millones de personas a sufrir hambre aguda antes de que termine el próximo año. Esta predicción se basa en el empeoramiento de las condiciones en 45 países que ya experimentan una grave inseguridad alimentaria. La situación agravaría la ya precaria situación de cientos de millones de personas que padecen hambre debido a sequías prolongadas en África y al aumento de los precios de los alimentos, exacerbado por la guerra en Irán. Los pronósticos sugieren que El Niño intensificará los problemas existentes, complicando aún más el acceso a la alimentación. Se espera que las consecuencias sean más severas en regiones vulnerables que ya luchan contra la escasez de recursos. La comunidad internacional enfrenta el desafío de mitigar los efectos de este fenómeno climático y garantizar la seguridad alimentaria de las poblaciones en riesgo.