Gareth Redmond-King, de la Energy and Climate Intelligence Unit, advierte sobre la intensificación del cambio climático y su impacto en la estabilidad global. Fenómenos naturales como El Niño actuarán como amplificadores de esta inestabilidad, exacerbando los eventos climáticos extremos. En Europa, las olas de calor, sequías, escasez de agua, tormentas e inundaciones repentinas dejarán de ser eventos excepcionales. Se espera que estos fenómenos se conviertan en la nueva normalidad, para la cual los gobiernos no están suficientemente preparados. El cambio climático no solo incrementa la intensidad del clima extremo, sino que desestabiliza el sistema climático en su conjunto. Redmond-King compara la situación con “avivar las llamas del cambio climático”, haciendo que los riesgos ya existentes sean aún más graves. Esta combinación representa una amenaza considerable para la seguridad y la preparación ante desastres.