El exjefe del ejército israelí, Gadi Eisenkot, emerge como un fuerte contendiente en las próximas elecciones, amenazando con destronar al actual primer ministro, Benjamin Netanyahu. Eisenkot, de 66 años, ha ganado popularidad presentándose como un político ajeno al establishment, con una trayectoria militar y una postura firme en seguridad nacional. Su imagen se refuerza por la pérdida de su hijo en Gaza y su conocida "doctrina Dahiyeh", que aboga por el uso de fuerza desproporcionada contra los enemigos. Este contraste con la larga carrera política de Netanyahu y los casos de corrupción que lo persiguen, le otorgan una ventaja en las encuestas. El ascenso de Eisenkot representa un desafío significativo para Netanyahu, quien ha dominado la política israelí durante años. Las encuestas sugieren una posible alternancia en el poder. Su enfoque en la seguridad y su perfil personal lo posicionan como una alternativa atractiva para muchos votantes.