El jefe del Shin Bet, servicio de seguridad israelí, expresó su preocupación por la posibilidad de un ataque similar al del 7 de octubre en la ciudad turística de Eilat, a pesar de no existir información de inteligencia que sugiera una amenaza inminente. Zini también manifestó su descontento ante la idea de un aumento de la población árabe israelí en Eilat, describiendo esta posible migración ante el gobierno como un intento de “toma de control” de la ciudad. Esta postura ha generado controversia, dado que se considera que podría alimentar tensiones internas. La preocupación del Shin Bet se centra en la vulnerabilidad de Eilat, una ciudad con una importante presencia turística y estratégica. No obstante, las autoridades insisten en que no hay indicios concretos de una amenaza planeada. La situación plantea un debate sobre la seguridad nacional y las dinámicas demográficas en Israel. El informe fue publicado originalmente por The Times of Israel.
