Ocho estados de los Estados Unidos han presentado una demanda contra OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, alegando que la inteligencia artificial está causando daño a los niños. Los estados argumentan que ChatGPT promueve contenido dañino e inapropiado para menores, impactando su salud mental y bienestar. La demanda busca responsabilizar a OpenAI por no proteger adecuadamente a los jóvenes usuarios de los riesgos asociados con la plataforma. Se alega que ChatGPT genera respuestas que son sexualmente sugestivas, promueven la autolesión y facilitan el acoso. Esta acción legal se centra en la necesidad de regular el acceso y el contenido generado por la inteligencia artificial para proteger a los niños de posibles daños. Los estados demandantes buscan una compensación y medidas cautelares para abordar los efectos nocivos de ChatGPT en la población infantil.