Ocho cancilleres emitieron una declaración conjunta el jueves 18 de junio de 2026, condenando el aumento de la violencia perpetrada por colonos israelíes contra la población palestina en Cisjordania ocupada. La declaración denuncia específicamente los ataques y la escalada de tensiones en la región. Los ministros de relaciones exteriores expresaron su profunda preocupación por la seguridad y el bienestar de los civiles palestinos. La condena se centra en las acciones de los colonos, señalando su impacto desestabilizador en la región. No se especificaron las naciones involucradas en la declaración en el texto proporcionado. La situación en Cisjordania sigue siendo tensa, con un aumento reciente de incidentes violentos. Se insta a una desescalada y al respeto de los derechos humanos.