Egipto logró una victoria histórica al derrotar 3-1 a Nueva Zelanda en la fase final de la Copa del Mundo 2026. Este resultado representa el primer triunfo de los "Faraones" en la historia de sus participaciones en el torneo. El protagonista indiscutible del encuentro fue Mohamed Salah, quien fue decisivo para el equipo. El delantero estrella contribuyó directamente al marcador anotando un gol y proporcionando una asistencia. Gracias a esta actuación, Egipto consiguió remontar el partido y asegurar los tres puntos. Con este resultado, la selección egipcia se posiciona actualmente en la cima de su grupo. El equipo demuestra solidez y capacidad de reacción en este inicio de competición.