El gobierno egipcio ha construido una nueva capital administrativa en el desierto para aliviar la congestión de tráfico en El Cairo. Como parte de este proyecto, se ha puesto en marcha el primer monorraíl sin conductor de África, un tren eléctrico que busca facilitar el transporte en la región. La primera fase, de 56.5 kilómetros de longitud en la ruta Este del Nilo, comenzó a operar en mayo. Se espera que, una vez completado, el proyecto se convierta en la red de monorraíl más extensa del mundo. Actualmente, se están construyendo otros 43.8 kilómetros que conectarán con Guiza. Esta iniciativa representa una inversión significativa en infraestructura para mejorar la movilidad y el desarrollo urbano en Egipto.
