Tras no poder evitar la construcción de la Gran Presa del Renacimiento de Etiopía (GERD), Egipto enfrenta una nueva prueba con tres proyectos hidroeléctricos etíopes adicionales. La situación presenta un desafío para la influencia egipcia en la cuenca del Nilo. Se espera que Egipto intente ejercer presión diplomática y negociar para asegurar sus intereses hídricos. Estos nuevos proyectos podrían intensificar las tensiones existentes sobre el reparto de las aguas del Nilo. Observadores sugieren que Egipto buscará acuerdos que garanticen un flujo adecuado de agua a pesar de las nuevas represas. La estrategia egipcia se centrará en la cooperación regional y en posibles acuerdos técnicos para mitigar el impacto de las represas en su suministro de agua.Este nuevo escenario exige una reevaluación de la política hídrica egipcia y su enfoque en la diplomacia regional.