El entrenador de Egipto, Hossam Hassan, desmintió categóricamente cualquier conflicto con su estrella, Mohamed Salah, de cara al decisivo encuentro de la fase de grupos del Mundial contra Nueva Zelanda. Las declaraciones de Hassan buscan disipar rumores sobre tensiones internas en el equipo nacional. El partido, programado para el domingo en el BC Place de Vancouver, Canadá, es de vital importancia para las aspiraciones de Egipto de avanzar en la competición. Hassan enfatizó la unidad del equipo y su concentración en el objetivo de lograr una victoria histórica. Egipto busca su primera victoria en un Mundial, y este encuentro contra Nueva Zelanda representa una oportunidad clave. La escuadra egipcia se prepara intensamente para este desafío, buscando asegurar su clasificación a la siguiente fase del torneo.
