El entrenador de los Parramatta Eels, Jason Ryles, se mostró visiblemente afectado tras la derrota de su equipo ante South Sydney. En una conferencia de prensa posterior al partido, Ryles admitió su desconcierto ante el rendimiento de sus jugadores y la falta de respuestas para explicar la caída. No especificó problemas tácticos concretos, pero enfatizó la decepción general en el equipo. La derrota representa un revés para los Eels en su búsqueda de mejorar su posición en la tabla de posiciones. Ryles evitó señalar a jugadores individuales, asumiendo la responsabilidad colectiva por el resultado negativo. Se espera que el equipo analice el partido en profundidad para identificar áreas de mejora antes de su próximo encuentro. La prensa describió la conferencia como sombría y reflejo del ánimo del equipo.