Un análisis reciente reafirma la viabilidad técnica de la dolarización total, pero advierte contra su implementación como medida aislada. Se enfatiza que el camino más efectivo implica una secuencia institucional sólida, cimentada en legitimidad política y una robusta estabilización fiscal. El documento subraya que la mera adopción del dólar no es suficiente; crucial es definir quién establecerá el marco regulatorio, el tipo de cambio y las condiciones para una transición exitosa. La dolarización, por lo tanto, exige una planificación meticulosa y coordinada. No se trata de un atajo, sino de un proceso complejo con implicaciones profundas. El análisis original se publica en EL NACIONAL y actualiza planteamientos previos sobre el tema.