El gobierno ecuatoriano ha actualizado la cifra de fallecidos por los terremotos del 24 de junio a 6.301 personas. La magnitud del desastre es considerable, afectando significativamente la infraestructura del país. Hasta el momento, se han inspeccionado más de 53.000 viviendas, identificando a casi 9.600 como de "alto riesgo" y a más de 12.400 con restricciones. Los equipos de limpieza han logrado retirar más de 483.500 toneladas de escombros, un esfuerzo crucial en las labores de recuperación. La situación sigue siendo crítica y las autoridades continúan trabajando en la evaluación de daños y la asistencia a los afectados. El país enfrenta un largo proceso de reconstrucción tras este devastador evento.