El Banco Central Europeo (BCE) ha incrementado sus tipos de interés clave en 25 puntos básicos, marcando la primera subida en casi tres años. Esta decisión responde a las crecientes presiones inflacionarias que afectan a la eurozona. La medida busca controlar el aumento generalizado de los precios, impulsado en parte por factores externos como la guerra en Ucrania y las disrupciones en las cadenas de suministro. El BCE también anunció un nuevo instrumento para abordar la fragmentación del riesgo soberano, con el objetivo de evitar un aumento excesivo de las primas de riesgo en algunos países. Se espera que esta subida de tipos tenga un impacto en los préstamos y el crédito en la eurozona. La institución prevé nuevas subidas en las próximas reuniones, dependiendo de la evolución de la inflación. El incremento busca equilibrar el control de precios con el apoyo a la recuperación económica.