El fabricante holandés de autobuses eléctricos Ebusco enfrenta una nueva crisis tras la cancelación de un pedido de 23 autobuses por parte de una empresa de transporte de la ciudad alemana de Potsdam. Esta anulación agrava la situación financiera ya precaria de la compañía con sede en Brabante. Ebusco publicará sus resultados semestrales este viernes, donde se espera que detalle el impacto de esta pérdida significativa. Además, se anticipa que se ofrezca mayor claridad sobre el futuro de su división de autobuses, que actualmente está a la venta. La capacidad de Ebusco para superar este contratiempo y asegurar su viabilidad a largo plazo está ahora en duda. La publicación de los resultados será crucial para entender las perspectivas de la empresa. El futuro de los empleos también podría depender de la situación.