La República Democrática del Congo (RDC) declaró su decimoséptima epidemia de Ébola el 15 de mayo. En un mes, el virus se ha propagado rápidamente, concentrándose principalmente en la provincia de Ituri, donde se registra el 95% de los casos según Médicos Sin Fronteras (MSF). La situación en Bunia, la capital regional, es particularmente preocupante debido a la dificultad para obtener cifras precisas de casos sospechosos e infectados. Sin embargo, se reporta un aumento continuo de fallecimientos relacionados con la enfermedad. Las autoridades sanitarias enfrentan desafíos para controlar la propagación del virus y brindar atención adecuada a los afectados. La rápida evolución de la epidemia exige una respuesta urgente y coordinada para evitar una crisis sanitaria mayor. MSF está trabajando en la zona para apoyar los esfuerzos de contención.
