Tras el reciente sismo, residentes del urbanismo Hugo Chávez en Venezuela reportan un impacto significativo en los niños, quienes manifiestan temor constante y creen que las réplicas continúan. Damaris García, una residente, relató que su hijo mayor la despertó a las 3:00 a.m. por el miedo a nuevos temblores. La ayuda gubernamental ha sido escasa, según los afectados, quienes destacan la solidaridad de particulares que han proporcionado alimentos, agua y artículos esenciales. La situación revela la vulnerabilidad de la población y la necesidad de apoyo psicológico para los menores. La falta de respuesta oficial agrava la angustia de las familias. El testimonio de García ilustra el trauma emocional que están experimentando los niños venezolanos.