Más de cien horas después de los terremotos que azotaron Ecuador, el número oficial de víctimas fatales ha superado los 1.700, mientras que los heridos ascienden a más de 5.000. Las autoridades ecuatorianas han registrado un total de 611 réplicas sísmicas desde el inicio de la crisis, entre el 24 y el 29 de junio. A pesar de la gran cantidad de eventos, las réplicas no han causado nuevos daños significativos. Las labores de rescate y asistencia continúan en las zonas más afectadas, enfocándose en la búsqueda de supervivientes y la atención médica de los damnificados. El gobierno ecuatoriano evalúa los daños y necesidades para coordinar una respuesta integral a largo plazo. La situación sigue siendo crítica, con comunidades enteras devastadas y una gran demanda de ayuda humanitaria.