El número de víctimas fatales por el reciente terremoto ha ascendido a 287 personas, cerrando una semana trágica para el país. Ante la magnitud de la catástrofe, el Banco Mundial ha anunciado la entrega de recursos económicos para apoyar las labores de rescate y reconstrucción. El gobierno nacional, por su parte, ha respondido a la crisis sumando nuevos miembros a su gabinete, buscando fortalecer la coordinación y la eficiencia en la gestión de la emergencia. Esta medida busca agilizar la respuesta a las necesidades urgentes de los afectados y optimizar la distribución de la ayuda humanitaria. La situación sigue siendo crítica, y las autoridades continúan trabajando para evaluar los daños y asistir a las comunidades más vulnerables. Se espera que la ayuda internacional juegue un papel fundamental en las próximas etapas de la recuperación.