La gasolina E10, al tener una menor densidad energética que la gasolina tradicional, podría incrementar el consumo de combustible en los vehículos entre un 2 y un 3%. Esta diferencia se debe a que se necesita una mayor cantidad de E10 para producir la misma cantidad de energía que la gasolina convencional. Aunque la diferencia no es significativa, los conductores podrían notar un ligero aumento en los gastos de combustible. Expertos sugieren que este incremento es una consecuencia directa de la composición del E10, que incluye etanol. La variación en el consumo dependerá del tipo de vehículo y las condiciones de conducción. Se recomienda a los consumidores estar informados sobre este posible efecto al elegir entre diferentes tipos de gasolina.