El gobierno ha detenido un programa piloto para el alquiler de bicicletas y coches eléctricos debido a la prohibición de los patinetes eléctricos. La decisión ha sido fuertemente criticada por el Partido Verde, que la califica de “totalmente espuria”. El plan original incluía la instalación de estaciones de alquiler de bicicletas y vehículos eléctricos en varias ubicaciones. La suspensión afecta directamente a la implementación de estos nuevos servicios de movilidad sostenible. Los críticos argumentan que la prohibición de los patinetes eléctricos no justifica el retraso de alternativas de transporte más amplias. La medida plantea dudas sobre el compromiso del gobierno con las iniciativas ecológicas y la promoción del transporte público. Se espera que la decisión genere controversia y afecte a los planes de desarrollo urbano sostenible.