Edin Dzeko, delantero de Bosnia, protagonizó una escena de frustración al ser reemplazado durante el partido que su selección ganó 3-1 contra Qatar. El jugador mostró su enojo lanzando una botella al suelo y protagonizando una acalorada discusión con su entrenador. Dzeko había participado activamente en la jugada que derivó en el segundo gol del equipo bosnio. El incidente generó sorpresa y debate sobre el comportamiento del experimentado futbolista. No se han reportado sanciones inmediatas por parte del cuerpo técnico o las autoridades del partido. La victoria asegura a Bosnia un resultado positivo en su actual fase de preparación. El gesto de Dzeko ha sido ampliamente difundido en redes sociales y medios deportivos.