La madre de una víctima de la sangrienta guerra contra las drogas impulsada por el ex-presidente filipino Rodrigo Duterte reveló ayer un sorprendente detalle. La mujer testificó que su hijo, a pesar de ser una víctima fatal de esta política, votó por Duterte en las elecciones presidenciales de 2022. Esta impactante revelación pone de manifiesto la compleja relación entre los votantes y el controvertido ex-mandatario, conocido por su enfoque implacable contra el narcotráfico. El caso subraya cómo la promesa de seguridad y orden público pudo haber prevalecido sobre las preocupaciones sobre los derechos humanos y el debido proceso legal. La historia resalta la persistente popularidad de Duterte a pesar de las críticas internacionales y las acusaciones de violaciones de derechos humanos. Este episodio plantea interrogantes sobre el impacto de la desinformación y el atractivo del populismo en el contexto filipino.