La Vicepresidenta Sara Duterte negó categóricamente cualquier intención de desafiar o reemplazar al Presidente Ferdinand Marcos Jr. en el cargo. Duterte afirmó que juró defender la Constitución filipina, lo que impide cualquier acción que pueda interpretarse como un intento de socavar la administración actual. Sus declaraciones buscan disipar especulaciones recientes sobre sus posibles ambiciones presidenciales. La vicepresidenta enfatizó su compromiso con el orden constitucional y su papel de apoyo al gobierno de Marcos Jr. Esta aclaración se produce en un contexto de tensiones políticas y rumores sobre posibles movimientos dentro del gobierno. Duterte reiteró que su prioridad es cumplir con sus responsabilidades como vicepresidenta y servir al pueblo filipino dentro del marco legal establecido.