El juicio político contra la vicepresidenta filipina Sara Duterte reanudó sus sesiones el miércoles 15 de julio, pero no se espera que ningún testigo declare. En su sexto día, tanto la fiscalía como la defensa están centrando sus argumentos en una cuestión legal clave relacionada con los registros bancarios y fiscales de Duterte. La ausencia de testigos sugiere un cambio estratégico hacia el análisis de la legalidad de la presentación de dichos documentos. El debate se centra en si la evidencia presentada es admisible según los procedimientos del juicio político. Se espera que las próximas sesiones se dediquen a la discusión de argumentos legales y la interpretación de las normas procesales. Este enfoque indica una fase crucial en el desarrollo del juicio. La resolución de este punto legal podría ser determinante para el futuro del proceso.