La nueva legislación fiscal holandesa sobre el patrimonio, específicamente la relacionada con la "Box 3", está generando preocupación en el sector tecnológico. Expertos en inteligencia artificial y otros profesionales altamente cualificados expresan su preferencia por establecerse en países como Reino Unido o Alemania, donde el régimen fiscal es más favorable. Esta situación podría provocar una fuga de talento tecnológico de los Países Bajos. La medida impositiva se considera perjudicial para la competitividad del país en el ámbito tecnológico. El sector teme que la pérdida de profesionales cualificados afecte negativamente a la innovación y al crecimiento económico. Las empresas tecnológicas advierten que Holanda está perdiendo su atractivo como destino para la inversión y el desarrollo en este campo. Se debate la necesidad de revisar la política fiscal para retener y atraer talento tecnológico.