La bolsa de Ámsterdam cerró este miércoles con un aumento del 0,5%, alcanzando los 1051,9 puntos, tras una jornada volátil. Este resultado positivo se logró gracias al impulso de grandes empresas como Unilever, Shell y ASMI. Por otro lado, Wall Street experimentó una fuerte caída debido a la venta masiva de acciones de empresas de chips, el aumento de las tensiones en Oriente Medio y las preocupaciones sobre la inflación. Los mercados estadounidenses sufrieron importantes pérdidas por estos factores combinados. La jornada bursátil en Ámsterdam estuvo marcada por altibajos, pero finalmente logró mantenerse en terreno positivo. La situación contrasta con el comportamiento negativo observado en las principales plazas bursátiles de Estados Unidos.