El cantante Gerard Joling ha expresado su entusiasmo desbordado por el apoyo a la selección nacional holandesa, admitiendo que la “fiebre naranja” podría estar afectando su juicio. Joling reconoce que su fervor es excesivo, pero prefiere pecar de optimista que de pesimista ante el evento deportivo. Como muestra de su entusiasmo, el artista ha encargado una gran busto de sí mismo. Esta acción ha generado comentarios y refleja la intensidad de su apoyo al equipo. Joling parece disfrutar de la euforia colectiva y no se preocupa por las críticas. Su actitud refleja el ambiente de excitación que se vive en los Países Bajos en torno a la competición.