Un científico holandés ha recibido el premio Ig Nobel por su peculiar investigación sobre la descomposición en el suelo. El estudio involucró enterrar aproximadamente 1,000 pares de calzoncillos en diferentes lugares para analizar la velocidad a la que se degradan los materiales. Los resultados revelaron diferencias significativas según la composición del suelo y el tipo de tejido. La investigación, aunque aparentemente humorística, ofrece información valiosa sobre el proceso de descomposición de materiales orgánicos en el medio ambiente. El premio Ig Nobel reconoce investigaciones que hacen reír y luego pensar. Este estudio, en particular, contribuye a una mejor comprensión del impacto de los residuos textiles en el ecosistema.