La reina Máxima de los Países Bajos celebró con entusiasmo el empate histórico de la selección de fútbol de Curazao que les aseguró un lugar en el Mundial de 2026. La reina, acompañada por el rey Guillermo y la princesa Ariane, se encontraba en Kansas, Estados Unidos, donde presenció el partido contra Ecuador. Imágenes de la reina bailando en el vestuario con los jugadores se han viralizado rápidamente. Previamente, Máxima había apoyado al equipo nacional de los Países Bajos en su partido contra Suecia. La presencia de la reina Máxima subraya el apoyo de la familia real a los equipos de fútbol, tanto el neerlandés como el de Curazao, una nación constituyente del Reino de los Países Bajos. Este logro marca la primera vez que Curazao se clasifica para un Mundial de Fútbol.